Es en serio

La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, celebrada en Túnez la semana pasada, dejó varias conclusiones importantes. Una de ellas, la que más relevo generó, es la inevitable determinación de las naciones del mundo para reducir la brecha digital por medio de las tecnologías de la información y la comunicación (TICS), entre las cuales, sin duda, tiene un lugar protagónico el e-learning.

No acostumbro analizar temas de actualidad en este blog que, por cierto, llevaba tres semanas fuera del aire, pero la ocasión lo amerita y justifica, desde mi punto de vista, la lucha por la educación virtual que unos pocos hemos llevado a cabo en Colombia.

Los mecanismos ideados por los gobiernos del mundo para que las personas, sin distingo de credos, razas o ideologías accedan igualitariamente a las redes mundiales de información y se integren a las nuevas condiciones del entorno global, hacen ver a la educación virtual y al entrenamiento corporativo basado en herramientas informáticas como un paso imprescindible. En el ámbito empresarial, miles de personas obtienen la oportunidad de sintonizarse con los nuevos ritmos del planeta, facilitando su incursión en el fenómeno de la convergencia orientada hacia la productividad. En otras palabras, una organización impregnada de virtualidad, tiene más y mejores herramientas para la internacionalización de sus productos y servicios, y para rebajar sustancialmente los costos operativos de acceso y uso a los paradigmas que impone la sociedad de la información, a la que ya pertenecemos.

Y para darle más peso a la importancia de la educación virtual, la Cumbre se dio el gusto de premiar al mejor trabajo del planeta para reducir la brecha digital. La galardonada fue la empresa argentina Competir, una de las pioneras en educación virtual en el continente, con presencia en varios países latinoamericanos, y que con su Programa de Alfabetización Digital (PAD), producto de la unión estratégica del sector público con el privado, ya logró avances muy significativos para que más personas y más empresas estén conectadas con la nueva realidad del planeta.

Es en serio: La educación virtual, pública, privada y empresarial, no es un proyecto de largo plazo. Es una realidad inobjetable que no podemos dejar pasar por simple temor o desconocimiento. En el escenario de los nuevos movimientos económicos, del comercio y de los servicios de valor agregado, nuestra realidad nos obliga a estar conectados con el mundo, con sus cambios y transformaciones y, por lo tanto, con sus nuevos mecanismos para vivir y entrenarse.

Si usted o su empresa no tienen claro el rumbo del e-learning, tampoco es el fin del mundo, pero bien vale la pena dedicar un espacio de tiempo a la clarificación de las ideas y a la organización de planes de trabajo que permitan explorar, definir y avanzar en los medios, recursos y escenarios virtuales que tenemos al frente. El refrán dice sabiamente: «Soldado advertido no muere en la guerra». El e-learning viene con fuerza y nuevas oportunidades, y es mejor estar preparados para utilizarlo adecuadamente, en el contexto inevitable, como ya dije, de la sociedad de la información.

Juan Pablo Ramírez

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