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Es
en serio
(24 de noviembre de 2005)
La
Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, celebrada
en Túnez la semana pasada, dejó varias conclusiones importantes.
Una de ellas, la que más relevo generó, es la inevitable determinación
de las naciones del mundo para reducir la brecha digital por medio
de las tecnologías de la información y la comunicación (TICS),
entre las cuales, sin duda, tiene un lugar protagónico el e-learning.
No
acostumbro analizar temas de actualidad en este blog que, por
cierto, llevaba tres semanas fuera del aire, pero la ocasión lo
amerita y justifica, desde mi punto de vista, la lucha por la
educación virtual que unos pocos hemos llevado a cabo en Colombia.
Los
mecanismos ideados por los gobiernos del mundo para que las personas,
sin distingo de credos, razas o ideologías accedan igualitariamente
a las redes mundiales de información y se integren a las nuevas
condiciones del entorno global, hacen ver a la educación virtual
y al entrenamiento corporativo basado en herramientas informáticas
como un paso imprescindible. En el ámbito empresarial, miles de
personas obtienen la oportunidad de sintonizarse con los nuevos
ritmos del planeta, facilitando su incursión en el fenómeno de
la convergencia orientada hacia la productividad. En otras palabras,
una organización impregnada de virtualidad, tiene más y mejores
herramientas para la internacionalización de sus productos y servicios,
y para rebajar sustancialmente los costos operativos de acceso
y uso a los paradigmas que impone la sociedad de la información,
a la que ya pertenecemos.
Y
para darle más peso a la importancia de la educación virtual,
la Cumbre se dio el gusto de premiar al mejor trabajo del planeta
para reducir la brecha digital. La galardonada fue la empresa
argentina Competir,
una de las pioneras en educación virtual en el continente, con
presencia en varios países latinoamericanos, y que con su Programa
de Alfabetización Digital (PAD), producto de la unión estratégica
del sector público con el privado, ya logró avances muy significativos
para que más personas y más empresas estén conectadas con la nueva
realidad del planeta.
Es
en serio: La educación virtual, pública, privada y empresarial,
no es un proyecto de largo plazo. Es una realidad inobjetable
que no podemos dejar pasar por simple temor o desconocimiento.
En el escenario de los nuevos movimientos económicos, del comercio
y de los servicios de valor agregado, nuestra realidad nos obliga
a estar conectados con el mundo, con sus cambios y transformaciones
y, por lo tanto, con sus nuevos mecanismos para vivir y entrenarse.
Si
usted o su empresa no tienen claro el rumbo del e-learning, tampoco
es el fin del mundo, pero bien vale la pena dedicar un espacio
de tiempo a la clarificación de las ideas y a la organización
de planes de trabajo que permitan explorar, definir y avanzar
en los medios, recursos y escenarios virtuales que tenemos al
frente. El refrán dice sabiamente: "Soldado advertido no muere
en la guerra". El e-learning viene con fuerza y nuevas oportunidades,
y es mejor estar preparados para utilizarlo adecuadamente, en
el contexto inevitable, como ya dije, de la sociedad de la información.
Juan
Pablo Ramírez
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